El reciclaje consiste en la acción de volver a introducir los materiales ya usados (y sin ninguna utilidad para nosotros) nuevamente en el ciclo de producción como materias primas.

Incorporando el hábito del
reciclado en nuestros hogares y lugares de trabajo, contribuimos al ahorro de energía y al cuidado de los recursos naturales de nuestro planeta, los cuales se encuentran en continua explotación.
Según la EPA (Agencia de Protección Ambiental) de los Estados Unidos, el reciclado tiene las siguientes ventajas:
Conserva los recursos naturales como la madera, el agua y los minerales.
Protege y expande los empleos del sector manufacturero y aumenta la competitividad en el mercado global.
Ahorra energía y evita la contaminación causada por la extracción y procesamiento de materiales vírgenes, asi como la manufactura de productos usando este tipo de materiales.
Disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático global.
Ayuda al cuidado del medio ambiente para futuras generaciones.